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Una ‘start-up’ estadounidense ha creado un pequeño gadget que se se localiza con el teléfono móvil si está a menos de 50 metros de distancia. Con él pretenden acabar con la pérdida de las llaves o la cartera, con las prendas abandonadas sin querer o con el robo de objetos valiosos.

Tile, mide 3,6 centímetros y se puede colgar de un llavero o pegar a cualquier superficie lisa. Dentro integra una batería que, según sus creadores, dura aproximadamente un año. Durante este tiempo es capaz de conectarse mediante Bluetooth LE (de bajo consumo energético) e indicar su posición mediante pitidos que se intensifican con la cercanía.

La capacidad de señalar su posición no es lo que hace a Tile un dispositivo especial, sino la plataforma tecnológica que sus creadores han montado a su alrededor. Cada localizador estará vinculado a un único teléfono móvil –el de su dueño–, pero podrá comunicarse con todos los teléfonos que tengan instalada la aplicación móvil que los gestiona. Si logran una masa crítica suficiente de usuarios, los objetos se podrán localizar mucho más allá de los 50 metros que permite el Bluetooth. Serán, dicen, «los objetos perdidos más grandes del mundo».

Red ‘social’

Aunque todos los usuarios de Tile formarán una suerte de red social capaz de encontrar objetos, en realidad no podrán comunicarse entre sí. Se ayudarán los unos a los otros sin darse cuenta. «Solo tú y los usuarios con los que hayas compartido tu Tile de forma explícita pueden buscarlo», afirman en su página web. El que recibe la información tampoco podrá identificar de quién viene esta, ni exactamente donde está. «Cuando los servidores de Tile envían una actualización de la situación de un localizador a otro miembro de la comunidad, no se comparte ninguna información sobre ti. Solo se le envía una posición GPS», aclaran.

Los creadores de Tile lanzaron el producto hace varios meses a través de una campaña de financiación colectiva. El pasado abril comenzaron a enviar los dispositivos a los primeros usuarios que los apoyaron. Ahora, aseguran, ya están listos para su comercialización masiva. De momento, en Norteamérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda.

Escrito por Ivan do Rosario